elotro

Ser el Otro

La idea de ser “los escogidos” de Dios ha desatado muchos conflictos a lo largo de la historia de la humanidad. La batalla Israel-Palestina, el estigma musulmán después del 11 de Septiembre, el apartheid en Sudáfrica o la colonización católica en Latinoamérica son sólo algunos ejemplos. Ahora recuerdo a Jonathan Swift cuando bien apuntó: “tenemos suficiente religión para hacernos odiarnos pero no suficiente para hacernos amar uno al otro”. Y, en efecto, la religión se ha convertido en excusa o en pretexto para dominar, juzgar al otro y poseer el derecho para oprimir al “otro”. Cuando Jehová llamó a Abraham, le ordenó a convertirse en ese otro, no en el elegido o en el privilegiado, sino en el vulnerable al ser extranjero y no tener identidad, arraigo ni posesiones.

Génesis 12

El SEÑOR le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré.

2  »Haré de ti una nación grande,

    y te bendeciré;

haré famoso tu nombre,

    y serás una bendición.

3  Bendeciré a los que te bendigan

    y maldeciré a los que te maldigan;

¡por medio de ti serán bendecidas

    todas las familias de la tierra!»

El enfoque se ha perdido. La religión, la gracia, la redención y el amor de Dios nos hacen especiales, pero no nos dan el derecho de dominar o someter, de controlar o de manipular al otro. Si Abraham se fue de su lugar de nacimiento, fue por su obediencia a Dios y para bendecir a los pueblos fuera de Ur; Abraham no salió para conquistar o demostrar que él era mejor o el elegido. Y aunque Dios juzgará a quienes nos ofenden, es sólo trabajo suyo y Él promete que siempre la bendición permanecerá mayor que la sentencia. Para nosotros y para los otros.

Hemos sido llamados a bendecir, no a discriminar. Fuimos ungidos para que, a través de nosotros, Dios pueda llegar a “todas las familias de la tierra”, no para condenar y ser los jueces del mundo. La bendición no es real hasta que no es amor en acción para el prójimo. Nosotros no somos el recipiente de la bendición, somos el canal por el cual Dios fluye.

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Nos vemos este y todos los domingos a las 10 AM y 12 PM en Camino a Santa Teresa #1500, Colonia Jardines del Pedregal, Álvaro Obregón, México, D.F.

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